¿Qué es un Aval Bancario? Todo lo que debes saber

Por fin has decidido que vas a irte a vivir de alquiler o vas a realizar esa obra en casa que llevas tiempo deseando hacer. 

Has pensado que para asumir los costes vas a pedir un aval bancario y te has dado cuenta de que no sabes por dónde empezar.

Antes de ir a tu banco y pedir este aval, es importante que sepas en qué consiste y cómo pedirlo.

¿Qué es un Aval Bancario y para qué sirve?

Empecemos por el principio, ¿Qué es un aval bancario?

Un aval bancario es una garantía que ofrece una entidad bancaria a favor de un tercero, comprometiéndose a responder por las obligaciones financieras de su cliente en caso de que este no pueda cumplirlas. En esencia, el banco «avala» o respalda a su cliente ante un acreedor.

Ventajas:

  1. Mayor confianza: Proporciona seguridad al acreedor, facilitando transacciones y acuerdos comerciales.
  2. Acceso a oportunidades: Permite acceder a contratos o licitaciones que requieren garantías.
  3. Flexibilidad: Puede adaptarse a diferentes tipos de operaciones y montos.
  4. No inmoviliza fondos: A diferencia de un depósito en garantía, no requiere bloquear dinero.
  5. Mejora la imagen crediticia: Demuestra respaldo bancario, lo que puede mejorar la percepción de solvencia.

Desventajas:

  1. Costo: El banco cobra comisiones por emitir y mantener el aval.
  2. Riesgo para el avalado: Si no cumple con sus obligaciones, deberá reembolsar al banco.
  3. Requisitos estrictos: Los bancos suelen exigir garantías adicionales o un historial crediticio sólido.
  4. Límite de crédito: Puede reducir la capacidad de endeudamiento del cliente con el banco.
  5. Posible dependencia: Puede crear una relación de dependencia con el banco para futuras operaciones.

Veamos un ejemplo práctico para entenderlo mejor:

Imaginemos que una persona quiere alquilar una vivienda y el propietario solicita un aval bancario como garantía de pago. La persona solicita un aval bancario a su entidad financiera y se establece lo siguiente:

  • Cuantía del aval: El propietario solicita un aval por el equivalente a tres meses de alquiler como garantía de pago en caso de impago.
  • Plazo del aval: El aval bancario tiene una duración de un año, renovable automáticamente si no hay incidencias.
  • Costes asociados: La entidad bancaria cobra una comisión de estudio al solicitar el aval, así como una comisión de formalización al formalizar el contrato de aval bancario. Además, se establece una comisión mensual por el mantenimiento del aval.
  • Procedimiento de reclamación: Si el inquilino no cumple con sus obligaciones de pago según el contrato de alquiler, el propietario puede solicitar al banco las mensualidades impagadas. Para ello, el propietario debe presentar los recibos devueltos o justificantes de los pagos no realizados.

En este ejemplo, el aval bancario actúa como garantía para el propietario en caso de que el inquilino no cumpla con sus pagos. Si se produce algún impago, el propietario puede reclamar al banco las mensualidades no abonadas y el banco pagará al propietario en su lugar.

que es un aval bancario y que tipos existen

El aval puede ser total o parcial, dependiendo de la cantidad que el banco garantiza. También puede ser a primera demanda, lo que significa que el banco debe pagar inmediatamente cuando se le solicita, o puede ser condicional, lo que significa que se deben cumplir ciertas condiciones antes de que el banco esté obligado a pagar.

Es importante mencionar que un aval bancario implica un riesgo para el banco, por lo que usualmente se requiere que la persona o empresa que solicita el aval tenga una buena salud financiera y sea capaz de proporcionar algún tipo de garantía o colateral.

¿Cómo funciona el aval bancario?

Es similar a un aval habitual, donde una persona avala a otra, pero en este caso es la entidad bancaria o financiera la que actúa como aval.

Su funcionamiento es simple. Tú contratas el aval por si se da el caso en el que no puedas hacerte cargo de tu obligación y el banco se encargará de tu incumplimiento económico. 

En este caso, el damnificado, la persona beneficiaria de tu acuerdo, podrá reclamar de forma directa al banco, puesto que tiene solvencia económica para afrontar el pago.

Esta operación no es un seguro como tal. Porque si, al final, el banco o entidad financiera acaba por hacerse cargo de tu obligación financiera después irá contra ti para pagar la obligación que tuviste y de la que se hizo cargo.

Salvo el caso en el que te declares en estado de insolvencia.

La duración de la garantía. Esta se estipula según lo pactado entre las partes, la entidad y el avalado, y puede ser definido o indefinido.

En el aval definido tiene una fecha de inicio y otra de fin, no puede extenderse más allá de ese plazo. En el indefinido se trata de un acuerdo que se mantiene hasta que la obligación económica que lo originó finalice. 
Ya conoces el término aval bancario y cómo funciona, ¿cómo lo puedes pedir?

 

Tipos de Avales Bancarios

Aval Económico

Un aval bancario económico serían aquellos avales en los que el banco o la entidad se compromete a responder por el avalado en caso de un impago. Este tipo de aval se utiliza para respaldar transacciones comerciales, contratos o préstamos en los que se requiere una garantía financiera para asegurar el cumplimiento de las obligaciones.

El banco asume el riesgo de tener que cumplir con las obligaciones en caso de incumplimiento, y la persona o empresa que recibe el aval obtiene seguridad de que sus obligaciones financieras serán cumplidas en caso de que ellos no puedan hacerlo.

Aval Técnico

Son aquellos en los que el banco responde por su cliente en situaciones diferentes a un impago. En este caso, el aval se podría encargar de garantizar el cumplimiento de obligaciones técnicas o específicas dentro de un proyecto. Por ejemplo, en contratos de construcción, el aval bancario técnico podría respaldar el cumplimiento de las especificaciones técnicas del proyecto, el uso de ciertas tecnologías o el cumplimiento de normas y regulaciones específicas.

Aval Financiero

Es aquel en el que el banco o entidad se compromete a responder ante el pago de un instrumento financiero, como puede ser el pagarés.

 

Estos son solo algunos ejemplos de los tipos de avales bancarios que existen. Es importante tener en cuenta que pueden existir otras variaciones y combinaciones según los acuerdos específicos entre las partes involucradas y las regulaciones bancarias de cada país.

Requisitos para solicitar un Aval Bancario

Los requisitos para solicitar un aval bancario pueden variar según la entidad bancaria y el tipo de aval que se esté buscando. Sin embargo, vamos a mencionar algunos de los requisitos comunes que suelen requerir:

  • Salud financiera sólida: Tener una buena salud financiera es primordial para solicitar un aval. Esto se traduce en tener estabilidad en los ingresos, buen historial crediticio y capacidad de pago demostrada.
  • Garantía: El banco puede solicitar algún tipo de garantía adicional. Esto puede ser en forma de activos, propiedades, acciones u otros bienes de valor.
  • Documentación adecuada: La persona que solicite el aval bancario deberá presentar una serie de documentos que corroboren su capacidad para cumplir con las obligaciones financieras. Estos documentos pueden incluir información financiera, declaraciones de impuestos, historial crediticio, entre otros.
  • Requisitos legales: Es posible que se requiera cumplir con ciertos requisitos legales, como pueden ser licencias, normativas específicas, identificación legal…
  • Relación bancaria previa: En algunos casos, tener una relación previa con el banco y contar con historial de buenos antecedentes financieros puede ser un requisito adicional para solicitar un aval bancario.

Preguntas Frecuentes sobre Avales Bancarios

¿Cómo solicitar un Aval Bancario?

Para solicitar un aval bancario, puedes seguir estos pasos:

  1. Investiga diferentes entidades bancarias: Investiga y compara las opciones de los bancos que ofrecen avales. Evalúa en cada uno de ellos las tasas de interés, requisitos, plazos y condiciones.
  2. Contacta: Una vez que hayas seleccionado el banco adecuado, ponte en contacto con ellos para iniciar el proceso de solicitud. 
  3. Prepara la documentación necesaria: En base a lo que te solicite el banco que hayas seleccionado para solicitar el Aval, reúne toda la documentación necesaria. 
  4. Presenta la solicitud: Completa la solicitud adjuntando la documentación requerida. 
  5. Evaluación y aprobación: Pasados unos días, la entidad evaluará tu solicitud y realizará un análisis de riesgos. Evaluarán tu capacidad de pago. Si cumples con los requisitos se te notificará.
  6. Firma del contrato: Una vez aprobada la solicitud, se procederá a firmar un contrato de aval bancario. Lee cuidadosamente los términos y condiciones antes de firmar, y asegúrate de comprender todas las responsabilidades y obligaciones asociadas con el aval.

¿Cómo se reclama un aval bancario?

Cuando no se ha ejecutado la obligación de pagar, el beneficiario puede reclamar el aval para que el Banco se haga cargo de su deuda. Para hacerlo, solo tiene que ir a la entidad bancaria con el contrato original del aval y pedir al banco que pague lo que se prometió. Pero hay dos formas diferentes de hacerlo, dependiendo de lo que se haya estipulado en el contrato anteriormente:

 

  1. Si el contrato del aval está firmado «a primer requerimiento», el banco tiene que pagar al beneficiario sin preguntar nada más, 
  2. Si en el contrato no se especifica cómo reclamarlo, el beneficiario, al ir al banco, tiene que mostrar que la persona avalada no pagó lo que debía (por ejemplo, mostrando recibos devueltos o pruebas de pagos que no se realizaron).

¿Qué costes tiene un aval bancario?

Existen ciertos costes y comisiones en avales bancarios que puede variar según a la entidad a la que lo solicites y el tipo de aval:

 

  1. Comisiones de estudio y formalización: Al pedir un aval bancario, es posible que se cobre una comisión por el análisis y evaluación de la solicitud. Del mismo modo puede ocurrir cuando se formaliza el contrato, también puede conllevar gastos de aval en comisiones. 
  2. Comisión mensual: También pueden existir gastos mensuales que se cobran durante el plazo del aval. 
  3. Intereses: Dependiendo de las condiciones del aval, el banco puede aplicar intereses sobre el importe utilizado.

Pide tu Préstamo

Sólo tardarás unos minutos

Post Relacionados: